lunes, 31 de diciembre de 2012

Facultad del papiloma artístico (Renato Naruto)

Hola, estoy inscrito en la Escuela Popular de Bellas Artes. El baño de hombres de esa escuela tiene una enfermedad que se te pega por tratar de verte en el espejo que no tiene y la enfermedad se llama Teodioteamomalparidabenditajauladelocosenfermosidiotasbuenaondaingenuoscompañerositis. Esta enfermedad que desarrollan los hombres en el baño es como el papiloma, las mujeres no la pueden desarrollar pero se les pega fácil, solo que en lugar de transmitirse por contacto sexual se les transmite cuando se sientan junto a un hombre contagiado y los dos hacen con los ojos como si estuvieran poniendo atención al maestro pero en realidad están pensando en algo de facebook. A los pocos días todos están enfermos, o deberían. Las personas que no se enferman es porque ya tienen otra enfermedad que es peor y que se llama ingenuidad y creen que todo va bien con sus vidas. A menos que sean Emilio, que es un compañero que no se queja de nada y que no es ingenuo, ni deprimido, ni borracho, ni nada y parece que todo realmente va bien con su vida.

Entonces mi escuela me da muchos dolores de cabeza todo el tiempo. Pero a veces me obliga a hacer cosas que disfruto. Por ejemplo el proyecto de los cubos. Explicaré rápido, la maestra Ioulia, a quien me gusta cambiarle el nombre por Julia, le propuso a mi grupo que hiciéramos un proyecto colectivo de los personajes de una familia representados por cubos estampados con placas grabadas en algo así como madera chafa, creo que se llama mdf. Después nos pidió que escribiéramos un texto referente a nuestro personaje. Primero les compartiré las imágenes del proceso del proyecto, es que todavía no se termina. Y después les compartiré El texto de mi personaje:


La espalda y la panza de mi personaje.


Yo grabando.



No esta angustiando, solo puso cara de cristiano para echar desmadre.



Los pies de mi personaje con huaraches de llanta goodyear.




La placa de la cabeza.




Aquí estoy pisando las impresiones de prueba con mis dos pies que tienen calcetines diferentes.


Las caras de los demás personajes.




RENATO NARUTO


Renato Naruto, es el abuelo, en realidad no se llama así pero ya nadie recuerda su verdadero nombre. No crean que es un apodo involuntario, la verdad es que el mismo lo eligió hace más de cincuenta años cuando decidió abandonar su “prometedora” carrera que tanto complacía a sus padres y familiares. En aquellos tiempos de juventud se sentía viejo y abrumado, aunque estaba al inicio de su vida sentía el pasado como un enorme peso, creía que no solo cargaba con el suyo sino también con el de su padre, que a su vez era producto de los miedos de sus abuelos y quién sabe qué tantas generaciones más. En esos años estudiaba en la normal para ser maestro, pero solo lo hacía porque su padre le decía que buscara un salario seguro. Como estudiante no era brillante ni nada, más bien era mediocre, cosa que no le hubiera impedido tener éxito en el magisterio mexicano. Dando sus clases de práctica empezó a sentir un miedo profundo, era como un vacío que movía sus acciones, actuaba y creía enseñar, sabía las reglas para “ser maestro”: dejar tareas, hablar en clase, poner disciplina, entretener a los niños, etc. Sin embargo no disfrutaba, ni deseaba de corazón enseñarles cosas a los niños. Miro a sus compañeros de la normal y notó que eran iguales, sus maestros también, lo raro es que a nadie le importaba esa sensación. A su vacío interior se le junto una sensación de vacío exterior, el mundo estaba lleno de personas huecas y opacas. Sobre todo las personas mayores, los alumnos no eran así, sobre todo los más chicos, ellos brillaban, pero conforme iban madurando con ayuda de sus padres y de la escuela iban perdiendo el brillo, eso hizo que se sintiera culpable, ser maestro mediocre ayudaba a ir apagando el brillo de los niños. Las personas que no hacen lo que realmente desean son culpables de la infelicidad de ellos mismos y de quienes los rodean. Con esas ideas en la cabeza Renato decidió quitarse el pasado de encima y ser el único dueño y responsable de sus actos, se cambió el nombre, el peinado y la identidad. Siempre había querido ser pescador y se fue a una playa de Nayarit donde poco a poco aprendió el oficio. Un día se enamoró de una güera, con ella empezó una familia y cada que nacía un hijo solo le decían niño, hasta que éste aprendiera a hablar le preguntaban cómo se quería llamar. No les exigía nada a sus hijos y todos eran unos locos irresponsables que siempre hacían lo que querían. El apellido de la familia siempre cambiaba pues el nieto más joven era el que lo escogía, ahora es Naruto pero pronto puede ser cualquier cosa. Y pues ese es el origen del nombre y de una familia que aunque es cúbica no tiene nada de cuadrada.



Luego les comento que tal quedo la expo.





domingo, 30 de diciembre de 2012

U.S.C.P.C.A.O.P.

Tengo un amigo que tiene un blog famoso que tiene que ver con el cinismo, en realidad dudo de dos cosas del enunciado anterior, no dudo en un sentido de que tal vez no sean ciertas, más bien dudo del uso que le estoy dando a dos palabras que creo que significan algo pero luego pueden significar otra cosa y luego muchas y luego es como cuando repites muchas veces tu nombre gabo, gabo, gabo, gabo, gabo, gabo. Es un sonido que me hace pensar en mí, pero si lo repito mucho es solo un sonido más que no significa nada, un sonido como el de las gotas que caen en un traste lleno de agua que está junto a otros trastes en el fregador. Un sonido que hasta puede dar angustia. Entonces me refiero a la duda del primer enunciado, sobre dos palabras: amigo y cinismo.

 Recuerdo que mi mamá me mandó a un grupo de terapia colectiva para adolescentes cuando yo tenía doce años, hace doce años. Ahí nos plantearon esta pregunta, para que nos la hiciéramos a nosotros mismos: "¿a qué es a lo que más miedo le tienes?" Teníamos que contestar de manera escrita y mi respuesta fue en varios sentidos patética "A las jaladas de los amigos", así, con esas palabras. O sea, ni siquiera pude escribir "mamadas" en lugar de "jaladas".

Mis padres son mormones y tengo bi-polaridad lingüística, es una enfermedad que consiste en tener dos personalidades que se diferencian la una de la otra por muchas cosas pero mayormente por que mientras una personalidad dice todo tipo de mierdas callejeras (aprendidas en la calle de verdad y en la calle que ví en la tv) como putamadre, la puta que te remilpario, go fuck yourself, me lleva la verga, pendejo, puto, cabrón  pinche y demás hartas chingaderas ¡APAGA EL PINCHE PUTO ESTÉREO Y MÉTETE UN PEPINO POR EL CULO" . La otra personalidad teme incluso de decir baboso. O sea... JA-LA-DAS. ¿En qué cabeza cabe escribir algo para uno mismo y llamar a las cosas por su nombre gay?

La otra razón para que mi respuesta fuera patética es el miedo en sí. Ya no recuerdo que me había pasado con mis amigos de la secundaría pero supongo que tiene algo que ver con que nunca me he sabido llevar, ahora es más fácil porque estoy medio sordo y me he encerrado en una pose medio mamona que me hace algo de paro. La razón por la que menciono todo esto es porque supongo que todos tienen amigos y ya, conviven, se echan la mano, se pelean, se reconcilian, siguen sus vidas y ya. Pero a mi me conflictua mucho todo eso, me puedo pasar horas en la noche en la cama pensando en las relaciones que tengo con otras personas. Creo que si existiera una asociación que se llamara U.S.C.P.C.A.O.P. ( por sus siglas "Unión de sabios para la certificación de personas capaces de ser amigos de otras personas") yo iría solamente para que me declararan incapaz de ser amigo de alguien, de hecho me gustaría tener papeles para excusarme de todo tipo de inmadureces de manera legal. Para empezar no sé ni que es un amigo, no debí escribir "Tengo un amigo..." al principio, ni tampoco cinismo ni nada.  Ni se que hago escribiendo aquí. Quería hablar de la cena de Navidad que no me gustó y como fue que no pude ser sincero con mi mamá y relacionarlo con las ventajas que tiene el mundo imaginario que se me ocurrió el otro día donde todos son cínicos y transparentes. Pero mejor lo intentaré de nuevo en otro post, este ya está muy largo.

PD: No me gusta como se ve un post sin imágenes ni vídeos  Iré poniendo vídeos en los próximos post de la misma manera en que lo hace Alejandro Atorio solo por convivir.



viernes, 21 de diciembre de 2012

ON

"¿si ubican la expresión que se hace cuando alguien busca manchas en una superficie brillante y tiene que buscar un ángulo donde el reflejo de la luz permita buscar imperfecciones de manera más fácil? Pues esa era mi expresión cuando buscaba las manchas de mi semen que ella había escupido cuando nos cacharon."
Yo mismo. Hace un segundo.

Hay un conocido en la escuela que dice que no tiene miedo al ridículo, no lo conozco tanto para saber si lo que dice tiene el alcance necesario para ser genial, genial del tipo Louis CK o Diego Zanassi. Creo que mucha gente podría decir que efectivamente no tiene miedo a hacer el ridículo, pero pocos se ganarían el certificado que otorgo en mi cabeza. El tema me fascina, sospecho que la relación que tengo con el sentimiento de ridículo determina la realización de mis dotes creativos. Por ejemplo hoy soñé que una compañera ñoña de la escuela llegaba a mi casa (que era una mezcla de las distintas casas en las que he vivido) a las cinco de la madrugada, me despertó diciendo cosas cachondas y yo solo le decía que me dejara dormir, a esa hora no me levantaría aunque me trajeran pizza con relleno de queso en la orilla, no es que no quiera, no puedo, la única manera de levantarme a las cinco de la mañana es si escucho la voz de mi papá preguntando por qué no me he levantado, es la ÚNICA manera. Así que no me levanté y esa mujer abusó de mi dándome una mamada que no recuerdo, en serio no la recuerdo. Naturalmente tu te preguntaras: ¿cómo sabe que le dio una mamada sino la recuerda? Yo solo recuerdo que me desperté a las 9 o 10 y todos hablaban de la mamada que me habían dado y me entró un miedo terrible de que mi novia se enterara. Normalmente me daría miedo que mi papá supiera que me hacen esas cosas mientras estoy dormido, o me daría miedo que mi mama me dijera "Mira, ahí fue donde chocomila (Es el nombre clave de mi compañera ñoña) escupió el semen cuando llegamos a ver que era ese desmadre que se escuchaba". No me importaba nada de eso, me importaba mi novia, porque ese tipo de malentendidos es el ejemplo clásico de cuando una relación decente se empieza a ir a la mierda. Contar este tipo de cosas me da vergüenza, pero son parte de mí, los sueños no los puedes negar, son esenciales, esenciales como la manera en la que uno piensa las cosas. Y precisamente el modo de pensar es la materia prima de la creatividad, cuando escuchas a Louis CK o a Diego Zanassi sabes que están cómodos con su manera de pensar y nada les estorba. Uno habla de coger con su madre y el otro de dejar de cagar para ir a abrazar a su hija que está cagando enfrente de él. Creo que los seres humanos se la pasan mutilando su manera propia de pensar, su manera de ser interna, por miedo a todo, a perder el trabajo, a decepcionar a los padres, a perder a su novia, a ser el raro, a que se burlen de ellos. Ya no sé si me esté explicando. Solo quiero justificar las ganas que tengo de sacar todas las cosas que pienso y que me da miedo contar. Quiero ser yo mismo, creo que mi manera de ser interna puede salir a pasear de vez en cuando, ser yo mismo es una carga que no quiero llevar yo solo.