miércoles, 13 de noviembre de 2013

Estudio 1

Espero a Alain, siempre lo espero, se hace esperar, es bueno en ello, tal vez sea lo que mejor hace, crear esperas, hay mujeres que son buenas para crear esperanzas, él solo llega tarde, se entretiene en lavar los trastes, ese siempre es su pretexto, lo demás es un gran misterio, supongo que se detiene a chupar cosas, siempre chupa cosas, el otro día fuimos a un deshuesadero de desperdicios metálicos y había un perro con la lengua negra, si Alain viviera ahí una semana terminaría igual, pero sería feliz, Alain es perro, se siente gato pero no.

-Hola, ¿a qué te dedicas?

-Dice Alejandro Rossi que eres un coleccionista de biografías, no te digo a que me dedico.

-Dile a Alejandro Rossi que que ingenioso es.

-Espérame deja le marco....

5 minutos después.

-¿Por qué chupas el celular?

-Nomás para hacerte esperar, me mandó al buzón Alejando Rossi.

-Bueno, luego le dices, deja de chupar el celular, se te descompondrá.

-No creo, aparte mi papá lo pagaría, ¿a ti que chingaos?

-Entonces... ¿a qué te dedicas?

-Hago esperar a la gente, hoy hice esperar a doce personas, y mantengo esperando a treinta.

-te pagan por eso?

-si, poquito, pero si, puedo darle de comer a mis hijos, por cierto, ¿qué hora es?

- Las tres.

- Ah, mi hijo salía de la escuela a las doce y media.

- ¿No has ido por él?

-¿ves? soy bueno en ello.

-que irresponsable, por qué estás chupando mi corbata, ¿estás loco?

- Ya me voy.




martes, 12 de noviembre de 2013

Media hora, segunda parte

A partir de ahora escribiré media hora, me esperaré un poquito para empezar a las meras doce, bueno no, porque ya empecé. Acabo de desearle la muerte a alguien, un poco en broma, más bien mucho en broma, pero por otro lado no me agüitaría si se muriera, a menos que sufriera mucho, porque me haría imaginarme la muerte dolorosa y eso me incomoda. Mi hermano Luis tiene un amigo que se llama Ismael, mi hermano Luis conserva sus viejos amigos, en primer lugar porque él ha tenido una personalidad constante desde hace muchos años, es muy reservado, socialmente hablando mueve sus fichas de una manera impecable, no arriesga nada, casi siempre está ganando, su debilidad sería que su seguridad se basa en un ambiente controlado y cualquier desajuste lo arregla con fuerza física y la tiene, creo que mi hermano heredo la fuerza de mis tíos paternos, y su composición anatómica también, mide 1.83 y es ágil. Si digo todo esto es porque tiene muchos amigos viejos y supongo que no siente esa cosa que yo siento cuando veo a mis antiguos amigos, esa cosa de... "tu eres una cosa que antes era otra cosa que solía tener una amistad con una cosa muy rara que antes era yo" , esa cosa me jode todas las viejas amistades, bueno... también está la otra cosa, la de "tu eres esa cosa inferior que sigue siendo la misma cosa inferior que antes tenía una amistad con mi yo anterior que claramente era inferior a lo que soy ahora". Pues mi hermano siempre ha sido buen futbolista, buen galán, buen amigo, buen hijo, bueno para vestirse, bueno para escuchar música cool, pero sobre todo buen futbolista, de esos que juegan bien sin ser profesionales, muy bien, de esos que debieron ser profesionales. Su gran constante, que es el futbol, ha sido fundamental en la conservación de su amistad con Ismael, Ismael tenía la voz gruesa prematuramente, y era muy amable, al menos con nosotros, la familia de su amigo, tenía una hermana con un cuerpo delgado con buen trasero, un cuerpo de moda en esos tiempos, y en estos, también tenía otras dos hermanas, una gorda y otra mayor de edad, tan mayor que no importaba nada sobre ella, pero la que tenía buen trasera tenía la cara llena de cicatrices de acné, considero esas caras una gran tragedia, admiro a quienes las cargan pero los compadezco mas. Ismael es un poco como mi hermano, constante y futbolero (acá en mexico no son hinchas, ni pamboleros, son futboleros, o cascarero, si mejor eso), cascarero. En el caso de Ismael, el futbol no era tanto algo por decisión propia, era una clara herencia de su padre, un señor obrero, empleado de algo grande, empleado de bajo calibre, tanto su familia como la mía vivía en un infonavit, no el mismo, si no en dos diferentes pero contiguos, eso hacía fácil que se gestionaran, puff, que se armaran las cascaritas. El señor papá de Ismael, de cuyo nombre no tengo idea, trabajaba en un periódico, ya no trabaja, ya no vive, murió hace cuatro días, el sábado, de un infarto, justo después de terminar una cascarita el sábado, que gran muerte, sin dolor, con sudor y cansancio, después de haber hecho lo que seguramente más disfruto hacer en toda su vida y lo que le permitió conservar muchas amistades, el futbol. Pues un tipo de muerte como esa es la que le desee a alguien en broma.

Mejor no escribiré media hora, me falta mucho y mi texto ha quedado más redondo que un balón de futbol.