No tenía hambre pero se me antojó un taco. Escuchaba la voz de mi tío claramente porque no tengo puerta y mi cuarto está muy cerca del comedor, por fortuna no me ven desde ahí, desde la cocina sí pero no mucho si cierro la puerta.
- Hola tío.
- ¿Qué pasó Gaby?
- Nada, todo bien.
No sé por qué supuse, antes de ir al comedor, que ahora sí podría sentarme a comer tacos sin tener que hablar. Siempre se me olvida que hay que hablar. No sé en qué momento mi mamá empezó a decir su platica horrible de qué pasaría si nosotros, sus hijos, fuéramos mujeres. Es que los cuatros somos hombres. Me caga esa platica. Sólo de imaginarlo siento que estoy menstruando y hormonal y me quedo muy callado. Empieza a decir que yo sería bien fodonga. Es como si me caricaturizara y me quitara el pito. Mi versión es horrible. Mis hermanas serían bien bonitas y tendrían muchos novios. Y ya valió madres porque se ponen a decir que mi hermano Luis tiene mucho pegue (así dicen) y está bien, pero a mis papás les da mucho gusto y se emocionan y se sienten orgullosos de tener un hijo guapo por algunos minutos. Pero luego se acuerdan de mí y les entra el "no debemos comparar, todos son iguales". Y empieza lo peor. Mi papá primero:
- Gaby, Gaby también tiene pegue, ha tenido novias muy guapas.
No me puedo levantar en ese momento, no puedo regresar a mi cama a ver Louie, tengo que quedarme a menstruar en medio de todos y a perder el control de mi expresión facial, a no saber cómo sonreír ni qué decir. No me interesa no ser guapo pero a ellos sí y siguen tratando de hacerme sentir bien y yo sigo tratando de ocultar mi sonrisa nerviosa con mis manos haciendo como que no pasa nada. Continúan y luego habla Luis. No tendría porqué hacerlo. Suele ser elegante y no meterse en problemas, pero ha tenido una ocurrencia terrible y por alguna razón no la retiene detrás de sus dientes:
- Con Gaby sólo quieren las que logran ver el corazón.
¿Qué vergas? ¿Qué no ves que me hizo menstruar mi mamá? Espero cinco minutos más, ya no escucho, si se están pasando de verga. Cambiaron de tema y me regreso a ver Louie a mi cuarto. Envidio mucho a esas niñas, quisiera ser ellas. No voy a olvidar lo del corazón. Eso estuvo bien mal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario