Hoy por la tarde terminé el libro más difícil que he leído hasta la fecha, el más monstruoso, el más exigente, el que menos he entendido, el que más voy a presumir con mis dos conocidos que hablan de libros; me refiero a la que es considerada por los especialistas de la revista Nexos como la mejor novela mexicana de los últimos treinta años: Noticias del Imperio, del muy brillante y riguroso escritor chilango Fernando del Paso. Tardé dos meses y está bien. Para escribir el tabicote su autor tardó dos años dedicado exclusivamente a la investigación y se nota. La cantidad de datos duros que se presentan es nauseabunda, pero la manera de reflejarlos es un auténtico espectáculo de acrobacias narrativas y lingüísticas elegantísimas.
(Perdón que interrumpa, pero no uso esos adjetivos queriendo validar nada. Lo hago para retener impresiones en mi débil memoria)
La cantidad de voces perfectamente moduladas en sus diferentes tonos es increíble. Habla Carlota, Maximiliano, Napoleón el pequeño, Benito Juarez, generales franceses, jueces mexicanos, cornudos morelenses, vagabundos capitalinos, espías republicanos, y según leí, también Porfirio Díaz, pero la verdad no me di cuenta, no sé si por distraído o porque está medio oculto.
Hay varios capítulos titulados Castillo de Bouchout 1927, que son monólogos de Carlota loca. Debo confesar que cada que terminaba un capítulo, internamente rezaba para que no siguiera uno de Carlota, son pesadísimos y muy exigentes. Es el devenir mental de una emperatriz olvidada y loca con una cultura universal inmensa y unas obsesiones personales causadas por la perdida del imperio mexicano y del amor de su vida, Maximiliano. Me distraje mucho en los monólogos de Carlota y a veces dejaba pasar un par de líneas siguiendo solamente las letras sin entender, pero sin importarme demasiado si me perdía un par de recursos poéticos. No lo lamento. Si me hubiera concentrado más, apenas llevaría doscientas páginas y, una disculpa por no mencionarlo antes, pero tiene 1050 páginas.
El resto de los capítulos los pude apreciar mejor. Tenían narrativa lineal y voces cuerdas. Hay uno que narra una escena de tortura por parte del terrible general francés Charles Du Pin hacía un soldado republicano que me gustó básicamente porque me maman las escenas de tortura. Otro capítulo narra, desde la voz de un espía mexicano, cómo fue emboscado un regimiento francés. En otro más un vagabundo platica con el nuevo perro que adoptó cómo era la vida capitalina en aquellos días. El capítulo del esposo jardinero de la amante de Maximiliano está bien bonito porque él (el jardinero) la quería mucho y como sabía mucho de flores, usa muchos recursos de jardinería. Spoiler: le ponen el cuerno bien culero, pero spoiler justiciero: matan a Maximiliano. Benito Juárez siempre se vio bien jefe en sus capítulos. Uno de los últimos capítulos demuestra una vez más el genio de Fernando pues da oportunidad a Maximiliano de planear el protocolo para su propio fusilamiento que, en lugar de realizarse en el Cerro de las Campanas, se realizaría en el Palacio Imperial. Esto es especialmente brillante porque a Maximiliano le mamaba escribir protocolos y darle dignidad a su persona. Ese capítulo es aburrido porque es un protocolo, pero está redactado en un lenguaje aburrido perfecto, eso me habla de la paciencia y la disciplina del autor.
No se los recomiendo porque nunca nadie le hace caso a mis recomendaciones. Mejor me despido aceptando que al final sí me enamoré de Carlota; pobrecita, qué bonita, veñ.
El resto de los capítulos los pude apreciar mejor. Tenían narrativa lineal y voces cuerdas. Hay uno que narra una escena de tortura por parte del terrible general francés Charles Du Pin hacía un soldado republicano que me gustó básicamente porque me maman las escenas de tortura. Otro capítulo narra, desde la voz de un espía mexicano, cómo fue emboscado un regimiento francés. En otro más un vagabundo platica con el nuevo perro que adoptó cómo era la vida capitalina en aquellos días. El capítulo del esposo jardinero de la amante de Maximiliano está bien bonito porque él (el jardinero) la quería mucho y como sabía mucho de flores, usa muchos recursos de jardinería. Spoiler: le ponen el cuerno bien culero, pero spoiler justiciero: matan a Maximiliano. Benito Juárez siempre se vio bien jefe en sus capítulos. Uno de los últimos capítulos demuestra una vez más el genio de Fernando pues da oportunidad a Maximiliano de planear el protocolo para su propio fusilamiento que, en lugar de realizarse en el Cerro de las Campanas, se realizaría en el Palacio Imperial. Esto es especialmente brillante porque a Maximiliano le mamaba escribir protocolos y darle dignidad a su persona. Ese capítulo es aburrido porque es un protocolo, pero está redactado en un lenguaje aburrido perfecto, eso me habla de la paciencia y la disciplina del autor.
No se los recomiendo porque nunca nadie le hace caso a mis recomendaciones. Mejor me despido aceptando que al final sí me enamoré de Carlota; pobrecita, qué bonita, veñ.
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